Un periodista que cubre startups recibe cada día decenas de notas de prensa de agencias. La mayoría acaban sin abrir. Un email del propio founder, con una historia pensada para ese periodista, se lee de otra manera: es una fuente directa, no un intermediario.
Por eso todo el contacto con los medios sale de tu correo. El trabajo lo hacemos nosotros; tú solo lees y apruebas.
Nos das permiso en tu Gmail o Google Workspace para enviar y leer los mensajes de la campaña. Google te enseña exactamente qué permisos concedes antes de aceptar.
Antes de enviar nada, revisamos contigo a qué periodistas escribimos y qué les decimos.
Los mensajes salen desde tu cuenta, con tu nombre. Si un periodista no responde, hacemos el seguimiento en el momento adecuado.
Cuando un periodista responde, preparamos la contestación y la aprobamos contigo antes de enviarla. Tú nunca tienes que escribirle.
Al acabar, retiras el permiso desde tu cuenta de Google en un clic. Los contactos y las conversaciones se quedan en tu bandeja para tu siguiente noticia.
Solo trabajamos con los mensajes de la campaña. No usamos tu correo para nada más ni lo compartimos con nadie.
Nada sale sin tu aprobación. Cada mensaje nuevo y cada respuesta a un periodista se aprueban contigo.
Usamos herramientas de inteligencia artificial para preparar borradores y ordenar las respuestas. Siempre las revisa una persona antes de enviar nada.
Puedes cortar el acceso cuando quieras desde la página de seguridad de tu cuenta de Google.